miércoles, 25 de marzo de 2009

Tengo que empezar diciendo, el Señor es bueno. He estado pasando por muchos cambios últimamente, y ha sido duro para mí. Pero atravez de eso Dios me ha mostrado cuanto de verdad necesito depender de Él. Es un consuelo saber que sí puedo depender de Él. Él siempre está aquí por mí, listo para oír, con brazos abiertos, y prestando su hombro para llorar. Lo difícil es aprender actualmente dejar todo en sus manos y dejar que Él se encarga de todo, y dejandolo guiarme.

Ha sido me deseo, desde observar el corazón para la oración de una compañera de cuarto en el Instituto Bíblico, ser una mujer de oración. Siempre tenía el deseo fuerte de orar con otros. Cuando por fin empezamos una reunión de oración en la iglesia, y era hora de ir, el deseo de iba. Me frustraba tanto con mi actitud. Lo único que podía hacer era clamar al Señor rogándole que Él ponga en mí el deseo de pasar más tiempo con Él en oración. Entonces, aunque este mes pasado ha sido difícil, he aprendido no confiar en mi propia sabiduría, pero dejar que Él guia mis pasos.

Siempre me asombra cuan como una oveja soy. He leído Proverbios 3:5 desde que era niña, pero nunca pegó hasta ahora. Soy como una oveja joven que se desvía y el Pastor tiene que traerme devuelto, romper mis piernas, y sanarme, enseñándome como y donde caminar. Y todavía me atrevo a preguntar por que Dios tenía que enseñar a los Israelitas vez tras vez. JA! Oveja tontita. =)

No hay comentarios.: